Nuestro propósito
Emprendemos en Fe y crecemos juntos
Nuestra visión · el destino
Revivir la iglesia primitiva, donde ninguno de los creyentes pasaba necesidad.
¿Sabías que la Biblia dice, en el libro de los Hechos, que entre los primeros creyentes ninguno pasaba necesidad?
Ninguno.
Hechos 4:34-35
La primera iglesia lo logró en un mundo donde cerca del 80% vivía en pobreza, donde una familia completa sobrevivía con el equivalente a unos $100 al mes. Sin bancos, sin seguros, sin red. Y hoy, cuando la pobreza extrema es de tan solo el 10%, todavía hay hermanos pasando necesidad en nuestras propias congregaciones.
Tenían condiciones mucho peores que las nuestras — y aun así, ninguno pasaba necesidad. ¿Cuál era su secreto?
Dato respaldado por historiadores de la economía romana (Scheidel & Friesen, 2009; Longenecker, 2010) y el Banco Mundial (2024-2025).
Y está donde nadie la busca: en la última oración de Jesús, horas antes de la cruz.
Si te quedara un minuto de vida para dar tu última enseñanza, ¿qué dirías?
Jesús tuvo ese minuto. Y no pidió multitudes, ni recursos, ni avivamiento. Pidió una sola cosa:
“No te pido solo por estos discípulos, sino también por todos los que creerán en mí por el mensaje de ellos. Te pido que todos sean uno, así como tú y yo somos uno… para que el mundo crea que tú me enviaste.”
“Todos los que creerán por el mensaje de ellos” — esos somos nosotros. Jesús oró por ti en su último minuto.
¿Y qué fue lo único que pidió? Que fuéramos uno.
Ese era el secreto de la primera iglesia. No las condiciones — la unidad. Estaban “unidos de corazón” (Hechos 4:32), y por eso ninguno pasaba necesidad (4:34). Que ninguno pasara necesidad fue el fruto de que estaban unidos — no al revés.
Y fíjate en las palabras que casi nadie predica: “para que el mundo crea”.
Jesús ató la credibilidad del evangelio ante el mundo a la unidad de su cuerpo. La unidad no es una buena idea — es su última voluntad.
Entonces… ¿cómo lo hacemos? ↓
Nuestra misión · el cómo
Crear un ecosistema financiero donde los cristianos se prefieran los unos a los otros y cooperen sin fricción — y de esta forma, unificar al cuerpo de Cristo.
La base bíblica de nuestro método
“Siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos, en especial a los de la familia de la fe.”
Gálatas 6:10
No se trata de cuánto ganas, sino de a quién prefieres cuando gastas.
“Dios les ha dado un don a cada uno de ustedes. Úsenlos bien para servirse los unos a los otros.”
1 Pedro 4:10
Los bienes que compartimos: Conocimiento.
Los bienes que circulan entre nosotros son revelación y conocimiento: finanzas, marketing, tecnología, procesos, ventas, tu oficio. Esto es un llamado a compartir los dones que Dios te dio para la edificación del cuerpo de Cristo.
Tenemos 3 estrategias para aplicar la misión ↓
El Camino del Emprendedor
Capacítate y deja que el cuerpo te acompañe: cada uno pone su don al servicio del otro para ayudarnos a llegar a la excelencia — hacer todas las cosas como para el Señor y no como para los hombres (Colosenses 3:23).
Empezar el Camino →El Mercado
Prefiérete con tu hermano al comprar y contratar: que el dinero del Reino circule dentro del Reino, y cada compra sea también una forma de amar.
“Siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos, en especial a los de la familia de la fe.” — Gálatas 6:10
Ir al Mercado →Alianzas
Da un paso más que comprar: coopera. Referidos, campañas y acuerdos entre hermanos — ayudarse a llevar las cargas los unos a los otros, y cumplir así la ley de Cristo (Gálatas 6:2).
Ver las alianzas →El sueño
Un cuerpo de Cristo donde el arquitecto diseña la casa del maestro, la mamá que cocina le vende a su hermano, y el que necesita un médico o un abogado busca primero dentro de la casa. Donde el dinero del Reino circula dentro del Reino — y cada compra es también una forma de amar.
No es una utopía. Es el libro de los Hechos — y puede volver a pasar.
Que vuelva a pasar — empieza por ti
Afíliate, crea tu perfil y empecemos a preferirnos y a crecer juntos en fe y en propósito.
Nuestros valores
Toca cada carta para descubrir su fundamento bíblico.
“Señor, ayúdanos a cumplir tu voluntad, ayúdanos a ayudar”
Acompañamos a quienes inician, enseñándoles a cubrir sus propias necesidades para que luego apoyen a otros hermanos. Todo basado en la generosidad y la acción práctica.