Nuestro propósito
Emprendemos en Fe y crecemos juntos
Nuestra visión
Crear un ecosistema financiero donde los cristianos se prefieran los unos a los otros y cooperen sin fricción — de esta forma, unificar al cuerpo de Cristo.
¿Sabías que la Biblia dice, en el libro de los Hechos, que entre los primeros creyentes ninguno pasaba necesidad?
Ninguno.
La primera iglesia lo logró en un mundo donde cerca del 80% vivía en pobreza, donde una familia completa sobrevivía con el equivalente a unos $100 al mes. Sin bancos, sin seguros, sin red. Y hoy, cuando la pobreza extrema es de tan solo el 10%, todavía hay hermanos pasando necesidad en nuestras propias congregaciones.
Dato respaldado por historiadores de la economía romana (Scheidel & Friesen, 2009; Longenecker, 2010) y el Banco Mundial (2024-2025).
La Comunión
En esta comunidad, cada quien llegó con un don: alguien sabe de finanzas, otro de ventas, otro de procesos o de tecnología. Así lo hacemos nosotros: ponemos ese don al servicio del hermano que lo necesita. Ese es el bien que compartimos: conocimiento. Y la Palabra nos lo manda directo:
“Cada uno ponga al servicio de los demás el don que ha recibido, administrando fielmente la gracia de Dios en sus diversas formas.”
“Hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.”
Nos volvimos fieles consumidores del mundo y extraños para nuestro propio hermano. Pero la Palabra es clara: hagamos bien a todos, mayormente a los de la familia de la fe.
No se trata de cuánto ganas, sino de a quién prefieres cuando gastas.
Imagina el cuerpo de Cristo prefiriéndose
Imagina por un momento un cuerpo de Cristo donde el arquitecto cristiano diseña la casa del maestro cristiano. Donde la mamá que vende comida le cocina a la familia de su hermano en la fe. Donde el que necesita un abogado, un médico, un mecánico, busca primero dentro de la casa.
Un pueblo donde el dinero del Reino circula dentro del Reino, y cada compra es también una forma de amar.
Eso no es una utopía. Es el libro de los Hechos. Es lo que ya pasó una vez… y puede volver a pasar.
Vivir la visión en la práctica
Aplicar el Evangelio a nuestra vida financiera y laboral, para la construcción de nuestra familia y nuestro ministerio. Lo hacemos con dos herramientas para capacitarte y comerciar — prefiriendo a tu hermano.
El Camino del Emprendedor
Capacítate para ser excelente en tu trabajo, como para el Señor. Aprende a levantar tu propia “tienda” —tu negocio— para sostenerte y servir.
Ver los cursos →Mercado
Conoce a los emprendedores de la comunidad y prefiérelos: compra y vende dentro de la casa, para que el dinero del Reino circule en el Reino y cada compra sea también una forma de amar.
Ir al Mercado →Que vuelva a pasar — empieza por ti
Afíliate, crea tu perfil y empecemos a preferirnos y a crecer juntos en fe y en propósito.
Nuestros valores
Toca cada carta para descubrir su fundamento bíblico.
“Señor, ayúdanos a ayudar”
Acompañamos a quienes inician, enseñándoles a cubrir sus propias necesidades para que luego apoyen a otros hermanos. Todo basado en la generosidad y la acción práctica.