Recomendación directa
Recomendar a un aliado en el momento exacto en que el cliente ya está comprando contigo. Es la más simple y la más poderosa: le prestas tu confianza ya ganada.
✅ Cuándo usarla
Cuando hay complementariedad Y una necesidad real compartida. Ejemplo: una óptica y una clínica de diabetes — el que se hace lentes muchas veces necesita el chequeo.
Cómo hacerla, paso a paso
- 1Identifica el momento exacto de tu venta donde aparece la necesidad del aliado (ej. al entregar el lente).
- 2Define en UNA frase qué le vas a decir al cliente. Un guion corto, no un discurso.
- 3Déjale un canal fácil para llegar al aliado: tu vitrina, una tarjeta o su WhatsApp.
- 4El aliado hace lo mismo contigo, en el sentido contrario. Si no es mutuo, no es alianza.
📊 Qué medir
Cuántas personas mandaste al aliado — y, más importante, cuántas terminaron comprándole.
⚠️ El error que se paga caro
Recomendar a un competidor directo (le regalas tu cliente) o recomendar sin necesidad real: el cliente lo siente como venta forzada, no como ayuda.
🔍 Encuentra tu aliado
No tienes que adivinar. Ya filtré por ti: aquí solo salen los que de verdad calzan con esta modalidad, y te digo por qué.
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